Emprendedores

De acuerdo con la edición 2018-2019 del Reporte Mundial de Emprendimiento -o Global Entrepreneurship Monitor (GEM)-, durante los últimos años la actividad emprendedora en Chile ha mostrado un progreso significativo, consolidándose en el tercer lugar a nivel mundial. De hecho, señala que el “país es una de las economías del mundo donde más ha crecido la actividad emprendedora, pasando de un índice de 13% en 2008 hasta el 25,1% actual, lo que quiere decir que el país tuvo un salto de 12 puntos porcentuales en una década”.

Tal éxito se debe -en gran medida- a las políticas de impulso y apoyo implementadas por el Estado. Y no es para menos, pues los emprendedores son una pieza fundamental dentro de cualquier sociedad porque pueden aportar a su crecimiento, generar empleo, dinamizar la economía y ayudar a construir un ecosistema empresarial competitivo. De ahí que sea importante revisar su evolución.

Tipos de emprendimiento

En el país hay diferentes tipos de emprendimiento, pero hay algunos que se han repetido más durante los últimos 10 años.

Por necesidad o por oportunidad: el “emprendedor por necesidad” es aquel que inicia la actividad porque no tiene otra opción para generar ingresos. Por su parte, “los emprendedores por oportunidad” son los que inician su proyecto luego de identificar en el mercado un medio y momento ideal para desarrollar un negocio que puede reportar beneficios económicos.
Rubro: son los emprendimientos que se inician en función de la actividad o entorno en que se desenvuelve el emprendedor.
Profesional: por lo general, son trabajadores independientes que ofrecen servicios especializados. En muchas ocasiones, no cuentan con oficina o lugar comercial y suelen vender sus servicios a otras empresas.
En todo caso, la generación de empresas en durante la última década ha sido significativa. De acuerdo con cifras citadas en el Análisis espacial del emprendimiento en Chile: más no siempre es mejor, en 2013 el Gobierno destacaba la creación de más de 200.000 nuevas empresas en poco más de tres años.

Cifra exorbitante que sorprende aún más si tienes en cuenta que, entre 2013 y 2018, se han creado 386.310 empresas mediante la plataforma “Tu empresa en un día”, con una fuerte tendencia al alza: en 2013 se constituían 58 firmas al día y hoy el número asciende a 351 diarias.

No obstante, no debes dejar de desconocer que muchos de estos emprendimientos fracasan en el camino.

Análisis de la evolución de los emprendedores

Las diferencias entre los diversos tipos de emprendedores siguen siendo considerables. Según cifras de la ASECH, 77,4% de los emprendedores son de oportunidad y solo el 22,6% corresponde al segmento de necesidad.

En esa misma línea, Maribel Guerrero -directora académica de GEM Chile- dice que del informe GEM 2018-2019 se deduce que “… la razón de emprendimiento motivado por una oportunidad (18,6%) vs el emprendimiento motivado por una necesidad (5,9%) tuvo una variación positiva de casi un punto porcentual respecto a la edición 2017-18”.

Por otra parte, el estudio sobre análisis espacial del emprendimiento en Chile (citado líneas atrás) señala que, al emplear una definición ocupacional del emprendimiento, la tasa de la actividad emprendedora en 2010 rondaba el cuarto de la población ocupada, donde los trabajadores por cuenta propia superaban el 20% y los empleadores oscilaban entre un 2.5% y 4%.

Respecto a quienes trabajan por cuenta propia, los números no dejan de ser preocupantes, al menos, en lo que a desarrollo socioeconómico respecta. Según el estudio en mención, “el trabajo por cuenta propia se caracteriza por la precariedad y la inseguridad laboral. Se trata de trabajadores con menor nivel de escolaridad e ingresos más bajos que los asalariados y los empleadores”.

Pero preocupa aún más que la situación no parece haber cambiado mucho con el correr de los años. La V Encuesta de Microemprendimiento (EME) 2017 evidenció que en el país “existen alrededor de 1.992.578 microemprendedores, formales o informales, de los cuales el 17% corresponde a empleadores y el 83,0%, a trabajadores por cuenta propia”.

Finalmente, sobre la ubicación de la actividad emprendedora, el estudio de análisis espacial del emprendimiento en Chile reveló que el país presenta altos niveles de primacía en la región Metropolitana, en donde se concentra más del 50% de los trabajadores ocupados del país.

Actualmente, la región Metropolitana centraliza el emprendimiento y la innovación. De acuerdo con un catastro realizado por “El Mercurio”, el 85% de las startups del país se encuentran en la RM, seguida muy de lejos por Valparaíso con un 4,3%. Por el otro lado, en el norte se apuesta por un incipiente mercado en torno a la minería y, con menos frecuencia, por la energía solar; y en las regiones del sur los emprendimientos en sectores como la agricultura, recursos naturales y turismo se consolidan cada vez más.